He dejado de respirar porque ya no hay aire en este planeta.
Hace exactamente 3 minutos que he dejado de respirar. No hay nadie. No hay aire. Siento el irremediable deseo de abrir la boca para coger aire, pero no puedo. No debo y puede que tampoco merezca seguir viviendo.
El cielo esta especialmente morado hoy. Las nubes brillan más que nunca. ¿No es acaso la vida bella? Mi corazón empieza a sufrir convulsiones. Llevo 3 minutos y 5 segundos sin respirar. Me tapo con fuerza la boca y la nariz. Puedo sentir como ésta intenta apartar mis manos para tomar aire. Ya no hay aire en este planeta.
El césped se volvió negro aquel día. El cielo dorado. Un par de árboles iluminaban el horizonte con un resplandor verde amarronado. Eran finos, equilibrados. Eran dos árboles pintados.
Ya no queda vida, ni luz. El aire arrastró consigo lo que otros tardaron años en construir. Mi corazón intenta con todas sus fuerzas seguir latiendo. Llevo 3 minutos y 15 segundos sin respirar. Se me nubla la vista. Siento un hormigueo por las piernas, tengo la cara roja, los ojos en sangre. Ya no queda aire en este planeta.
Aún los recuerdo. A todos. No los olvido, no os olvido.
Me despido, pues ha llegado el momento de desplomarme sin vida.
Llevo 3 minutos y 23 segundos sin respirar.