Ecosferas

5 09 2009

Hace unos días estaba hablando con mis amigos cuando uno de ellos sacó el tema de unas bolas que albergaban en su interior un ecosistema. El caso es que empezamos a hablar y nos decía que las había inventado la nasa y que eran muy interesantes. A lo que otro de mis amigos añadió, si quieres un ecosistema déjate de bolas y cosas raras. Yo te compro un paquete de garbanzos y los pones a crecer en algodón.

Sin embargo el chico no iba muy desencaminado.

Ecosistemas de bolsillo

ecoesfera1[Diferentes esferas, de tamaños distintos]

“[...] Así que fruto de años de investigaciones de la NASA nacieron las ecosferas, unos pequeños ecosistemas en equilibrio encapsulados en esferas de cristal con un poco de agua. Allí viven camarones rojos, algas y microorganismos activos en unos decilitros de agua marina filtrada. Siguiendo todos los ciudados, pueden vivir entre dos y cinco años, aunque se han dado casos de algunas esferas que siguen en perfecto funcionamiento diez, y hasta 18 años después de su ‘nacimiento’. [...]

De momento, las pequeñas ventanas al mundo submarino sólo se pueden comprar en tiendas muy especializadas e Internet, aunque también hay modelos muy grandes de cara al público en museos y acuarios de lugares como Doñana o Málaga.

[...] no requieren mucho mantenimiento, pero sí unos cuidados básicos. Lo único imprescindible para que los habitantes de estos microclimas no mueran es luz solar, aunque no demasiada, ya que un exceso -o un defecto- de ella puede acabar con su vida. Si pasa más de 60 horas a oscuras, se morirá en cuestión de horas, mientras que si recibe más de 12 horas diarias de luz, las algas crecerían tanto que consumirían todos los recursos y nutrientes inorgánicos del interior de la pequeña esfera. Y como los ‘gremlins’, las ecosferas deben mantenerselejos de las ventanas. La luz directa del sol puede acabar con ellas “

Fuente: elmundo.es

En ecosferas.com encontramos:

El equilibrio perfecto entre arte y ciencia

ecoesfera2[Camarones en el interior de las ecosferas]

La ecosfera original (Ecosferas®) nace fruto de la investigación aeroespacial de la Nasa. Se buscaban sistemas cerrados en el espacio donde los astronautas pudieran vivir en viajes largos. Querían encontrar un entorno autosuficiente, produciendo alimentos y oxigeno para la tripulación y mantener el agua y aire limpio y reutilizable. Fruto de estos experimentos nacieron las Ecosferas del grupo internacional Ecospheres.
La Nasa cedió esta tecnología para que la gente pudiese comprender mejor el equilibrio en la naturaleza. Y estos pequeños mundos tan fascinantes son las Ecosferas. [...]

funcionamiento

En general, estas esferas ecológicas funcionan gracias al Dióxido de Carbono que desprenden las algas después de realizar la fotosíntesis gracias a la luz del sol que tu le aportas. Las algas, además, proporcionan alimento a los camarones, que generan nuevo Dióxido de Carbono. Asimismo, los camarones generan desechos orgánicos con los cuales se alimenta a las bacterias. De esta forma y si se mantiene el equilibrio, las algas crecerán en niveles normales, sin saturar el ecosistema, los camarones tendrán una población controlada, ya que las condiciones para que nazcan nuevos ejemplares son difíciles y en el caso de conseguirse las crías servirían de alimento a los mayores. Por otro lado, las bacterias y las algas, son las que proporcionan un servicio de limpieza a domicilio.

Destacar que el proyecto no está mal inventado, pero eso sí, si usted desea sentirse como un Dios supremo que todo lo controla también tiene que ser un dios rico ya que estas bolas salen al mercado con un precio que oscila entre los 95 y los 545€ aprox.

Eso sí, siempre pueden ser igual de prácticos que como el amigo mencionado anteriormente, y comprar la bolsita de garbanzos, que seguro que le salen mucho más económicos.





Cambio climático ¿Aún existe eso?

6 12 2008

cadena1

Recuerdo como hace un año escaso los medios de comunicación estaban extremadamente preocupados por aquella “cosa” que hasta entonces no nos había interesado. Nos hablaron muchísimo de su importancia y que cada año que pasaba era peor para nuestro planeta.

El cambio climático iba a ser el fenómeno, que según muchos catastrofistas, terminaría o terminará con la vida en el planeta Tierra.  Durante meses se habló del hecho de tener que reducir las emisiones de CO2 provenientes de fábricas, centrales nucleares, de los desodorantes o los coches, y tristemente parece que solo estos dos últimos se han aplicado el cuento, y de un modo muy “light”.

En la actualidad el fenómeno del cambio climático está haciendo que los polos se derritan y que el nivel del agua suba, por no hablar de esos polares, morsas o pingüinos, entre otros, que en muchas ocasiones no pueden emigrar de unas zonas a otras del polo porque las placas de hielo son tan finas que no soportan su peso, o que al verse reducida la extensión de hielo, los bancos de peces se encuentran a kilómetros de distancia de la costa, muriendo por inanición.

Y es que, parece que con esto de la primera crisis de la globalización, como la han determinado algunos, se nos olvida la crisis que verdaderamente están sufriendo animales y plantas.

Ellos, seres vivos que en muchas ocasiones tienen más sentido común que muchos políticos (y eso que no hablan…) han sido los primeros en sufrir tanto la crisis ambiental como la económica, pero está claro que como no se van a manifestar ni van a hacer una sentada en el polo sur, casi nadie se preocupa por ellos.

Quizás deberíamos pararnos a pensar un segundo y ver que una crisis económica es, más tarde o más temprano,  reversible; sin embargo una “crisis” ambiental no lo es.

El ser humano se encuentra en la cúspide de la pirámide alimenticia y si nos dedicamos a destruir la base, es decir, a destruir mares, polos, selvas o ríos y especies animales a nuestro antojo, no lo duden que nosotros también sufriremos las consecuencias y nos extinguiremos con ellos, ya que hasta el más mínimo ser de este planeta desempeña una función vital y esencial para nuestro desarrollo, ¿no creen?